"La crisis del agua es, ante todo, una crisis de gobernabilidad"

"Hay un sector que rechaza y plantea que el derecho al agua es una cuestión de mercado, como la salud, la educación y también los servicios"

Esteban Castro: El especialista en temas de gestión pública del agua asegura que la mercantilización de este recurso representa el triunfo de la política neoliberal.

Cuando uno cae en cuenta que de toda el agua dulce en el planeta los humanos podemos disponer únicamente del 1% (el 97% es agua salada y el resto está congelada o en mantos inaccesibles) y encima ese 1% está injustamente distribuido, cada vez más contaminado y cada vez en menos manos, el trabajo de expertos internacionales como el argentino Esteban Castro adquiere especial relevancia.

El investigador de la Universidad de Newcastle estuvo en Guadalajara en junio de este año para ofrecer una serie de conferencias en torno a su especialidad: los problemas globales relacionados con el acceso al vital líquido, los cuales ya han desatado en diversas regiones las llamadas “Guerras por el agua”.

“La crisis del agua es, ante todo, una crisis de gobernabilidad", asegura. Con ello el especialista quería explicar que el problema del agua no es un asunto de escasez de recursos, sino de políticas eficaces y voluntad.

"Hay una idea de que la gobernabilidad se refiere a la gestión, entonces lo que nos quieren decir ahí es que el gran problema que tiene el agua en el mundo es que está mal gestionada y administrada”.

¿Cuánto vale el agua? ¿Se la podemos cobrar igual a una transnacional como Coca Cola para que haga sus refrescos y a una familia de Ojuelos donde las sequías son frecuentes y la requieren para sobrevivir? Estas son algunas de las preguntas detrás del extenso trabajo de Castro, quien ha fundado organizaciones diseñadas para pensar y ejecutar alternativas que logren evitar que más de mil millones de personas en el mundo no tengan acceso al agua potable, entre ellas Prinwass (www.prinwass.org) y Waterlat (www.waterlat.org).

Detractor de la privatización del agua como solución a sus problemas de distribución, una de las apuestas principales de Castro es lograr que la ciudadanía se involucre en estos procesos y evite que los gobiernos tomen decisiones unilaterales, algo que ha ocurrido en el caso de la Presa El Zapotillo, en Jalisco.

“Los pobres no son negocio. La mercantilización del agua para mí es el triunfo de la política neoliberal: la gestión pública ha sido vaciada de la ética de lo público y ha sido remplazada por una ética mercantil; incluso muchas empresas públicas hoy se comportan igual que una empresa privada”, argumenta Castro, quien está convencido de que su trabajo y la divulgación de los derechos ciudadanos a tener agua limpia y a precios justos ofrecen resultados.

“Son pasitos pequeños, pero existen. A veces me ha ocurrido que un funcionario público me escribe un correodiciendo: ‘lo que usted escribió o dijo me sirvió para pensar de otra manera…’ Y en esos momentos siento que ya valió la pena el esfuerzo de provocar estos debates. Son el germen de la posibilidad de una transformación social y cultural que permita frenar algunos procesos y poner en marcha otros necesarios en nuestra relación con la naturaleza”.

El especialista comentó que en julio de 2010 la ONU aprobó que el acceso al agua se convirtiera en un derecho humano universal, algo a lo que se opusieron 41 países, entre ellos Inglaterra, Estados Unidos, Israel, Suecia, Austria.

"Siempre hay un sector que rechaza y plantea que (el derecho al agua) es una cuestión de mercado, como la salud, la educación y también los servicios; que la gente tiene que trabajar para conseguir sus cosas, y si quiere agua, la va a tener que comprar".

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